Por Oscar Jimenez
Vicente Noble/ Barahona: Las aguas termales de Vicente Noble, un recurso natural único en la región sur, se encuentran en un estado lamentable de
abandono. El acceso por la carretera hacia Canoa está deteriorado, lleno de desperdicios, animales muertos, materiales de construcción y basura que
afean el entorno. Los canales que deberían servir de desagüe están inundados de hierba, lo que agrava la
sensación de descuido.
Paradójicamente, este lugar recibe visitantes de todo el país que llegan a bañarse y disfrutar de sus aguas, pero no existe un tratamiento ni una gestión
adecuada para preservar y potenciar su valor turístico y comunitario. Surge entonces la pregunta: ¿qué están pensando el alcalde de Vicente Noble y
sus regidores al permitir que un patrimonio natural de tanta importancia se deteriore de esta manera?
Beneficios principales de las aguas termales
• Mejoran la circulación sanguínea: el calor del agua dilata los vasos sanguíneos, favoreciendo el flujo y
oxigenación del cuerpo.
• Relajan músculos y articulaciones: son recomendadas para aliviar dolores musculares, contracturas y problemas de artritis o reumatismo.
• Desintoxican el organismo: el sudor que se produce ayuda a eliminar toxinas y a limpiar la piel.
• Favorecen la salud de la piel: los minerales presentes (como azufre, calcio y magnesio) contribuyen a mejorar afecciones cutáneas como psoriasis, dermatitis y acné.
• Reducen el estrés y la ansiedad: el baño termal estimula la producción de endorfinas, generando sensación de bienestar y relajación mental.
• Apoyo en enfermedades crónicas: se utilizan como terapia complementaria en casos de hipertensión leve, problemas respiratorios y trastornos digestivos.
Ejemplo de dolencias que pueden mejorar
• Reumatismo y artritis.
• Dolores musculares y articulares.
• Problemas de circulación.
• Afecciones de la piel.
• Estrés, insomnio y ansiedad.
Esto refuerza aún más el llamado del comité de lucha: las aguas termales de Vicente Noble no son solo un atractivo turístico, son un recurso de salud
pública.
Abandonarlas significa perder una oportunidad de bienestar para la comunidad y para quienes viajan desde todo el país a beneficiarse de ellas. La
indiferencia oficial contrasta con la necesidad de acción ciudadana:
organizarse, exigir soluciones y rescatar este tesoro que pertenece a todos
