La organización de mujeres llamó al presidente Luis Abinader a que respete la decisión del pueblo de San Juan, que de diferentes formas ha manifestado que no está de acuerdo con una mina de oro cerca de sus ríos y de sus presas
El Foro Feminista Magaly Pineda manifestó su “profundo y absoluto rechazo a la expansión minera impulsada por la empresa GoldQuest en San Juan de la Maguana, como parte del proyecto Romero”. La organización exigió al presidente Luis Abinader, a través de una carta, que detenga cualquier intento de minería en la Cordillera Central y respete la voluntad de la gente de la provincia.
“La operación minera afectaría la parte de la Reserva de Biosfera Madre de las Aguas, que se encuentra en San Juan. Esta reserva, reconocida por la UNESCO en 2024, es considerada el “corazón hídrico” del país y abarca gran parte de la Cordillera Central”, explicaron.
Las feministas también exigieron que se detenga cualquier proyecto de minería metálica en la cordillera Septentrional y llamaron al mandatario a promover una economía sostenible que no atente contra los recursos naturales, especialmente con el agua.
Resaltaron el daño que la minería le ha hecho al país y a otras naciones de América Latina y del mundo. “Aún tenemos heridas abiertas, especialmente en la provincia Sánchez Ramírez, donde la minería ha influido en la grave contaminación que afecta a la presa de Hatillo, uno de los embalses de agua dulce más grandes e importantes del Caribe, y que ahora es inservible para la pesca y para la producción de agua potable”, enfatizó el colectivo de mujeres.
Agregaron que “para un pequeño estado insular como la República Dominicana, ubicado en una isla afectada por el cambio climático, la minería metálica representa una actividad económica con más pérdidas ambientales, sociales y económicas a corto y largo plazo que de beneficios, sobre todo si pone en riesgo el agua dulce, como ocurre en San Juan de la Maguana”.
El Foro Feminista también resaltó que la crisis del agua impacta de manera diferenciada a las mujeres. En contextos de escasez, son las mujeres y niñas quienes cargan con la responsabilidad de buscar, administrar y cuidar el agua para sus hogares, lo que incrementa su carga de trabajo no remunerado, limita sus oportunidades educativas y laborales, y afecta directamente su salud y bienestar.
“La falta de acceso a agua segura también incide en la higiene, la salud menstrual y la prevención de enfermedades, profundizando desigualdades ya existentes. La amenaza a las fuentes hídricas en San Juan, por tanto, no es solo un problema ambiental: es también una problemática de justicia de género y de derechos humanos”, enfatizaron.
