Lito Santana
Santo Domingo. La conversación fluyó de manera amena y encantadora. Hablar con Fernando Arias sobre su infancia, su adolescencia y después sobre sus años de vida como artista, fue una tremenda experiencia.
Oír su historia de cómo conoció al famoso cantante puertorriqueño Marc Antony y cómo le entregó su tema más exitoso, “No me conoces”, es más que un orgullo. Tanto así que, en un concierto en el Madison Square Garden, de Nueva York, lo entrevistaron. Y le preguntaron qué traía de nuevo. Y él dijo: “Bueno… Conocí en Santo Domingo a una persona… Que ha cambiado mi vida… Se llama Fernando Arias”.
Aquí la entrevista exclusiva de pronosticamedia.com:

Tenemos el honor de conversar con Fernando Arias, nativo del municipio de Tamayo, en la provincia Bahoruco, artista, compositor, hombre de la comunidad. ¿Cómo te sientes, Fernando?
FA: Muy bien, feliz de que me hayas invitado.
¿Sabes que en Tamayo te recuerdan con mucho orgullo, con mucho cariño? ¿Cómo fueron tus primeros años de muchacho ahí en Tamayo?
FA: Bueno, a los 6 años, recuerdo que mi hermano Renatico, hizo un establecimiento comercial frente a los “4 bancos”, un lugar donde se sentaban las personas en Tamayo.
Era como una cafetería. Él fue el que introdujo en Tamayo la leche batida y el jugo y todo eso. Y entonces ahí la gente jugaba dominó, carabina, casino.
Y lo que jugaban o apostaban era panes, jugos y esas cosas. Y entonces yo era el que lavaba los vasos. Él batía la leche y las frutas y yo lavaba vasos y platos.
Era a base de vino tinto, fundamentalmente. Con vino, de esos Caballo Blanco y esas cosas. Y entonces él le alquiló a Chichito, que era el sargento del pueblo, una toca disco, un picó.
Y de cuando en vez yo tenía que poner los discos. Antes de mí los ponía Joaquín Gómez. Luego él compró un colmado frente al parque, que era de los hermanos de doña Estervina. Él lo atendía y yo pasé a batir la leche. Después, ahí instaló el Bar Tamayo. Y yo era el que atendía a la vellonera donde se ponían los discos. Y yo amanecía con los que se quedaban bebiendo y pidiendo canciones.
Tenía nueve años. Y tiempo después me fui a la Academia de Música.
Recuerdo que Cheo Zorrilla y yo fuimos juntos. Y llegué a tocar el tenor en la banda. Pero lo dejé, porque entonces no tenía ese instrumento en mi casa y para usarlo había que ir a la academia, que dirigía el gran maestro Arturo Méndez.
¿Cuando dejaste ese instrumento qué pasó?
FA: Entonces me agregaron como cantante a la orquesta. Valentín de León era quien cantaba los merengues y yo los boleros, yo tenía ya 14 años. Y Cheo con 13. Cheo iba a tocar a la ciudad de Barahona al restaurante Flamingo Bar, en la tierra donde nació María Montez.
Yo cantaba mucho en la escuela. Los actos culturales y estudiantiles. Después del recreo, siempre. Casi siempre era los viernes. Yo recuerdo a Josefa Méndez, la profesora Fefa. Y entonces yo tenía que cantarle todos los viernes una canción de José Antonio Salamán.
¿Cuándo viene a Santo Domingo?
FA: Recuerdo que vine a la Capital en 1966, con 17 años. Al mes, fui al programa de Pildorín, que era para futuros artistas
Fui al programa… Y gané. Gané segundo lugar, porque en ese tiempo lo que estaba de moda era la Canción Esclavo soy y también Júrame.
Y un tipo que vendía alcancías se metió en la competencia y ganó él.
Yo gané el segundo lugar. Pero ya al mes siguiente fui y canté Contigo Aprendí, de Manzanero. Y gané el primer lugar.
¿Cómo siguió tu carrera?
FA: Cuando entré a la universidad fui al coro de esa academia, inmediatamente. Cheo y yo fuimos juntos al coro de la UASD.
El coro había llegado de Chile y había ganado el festival de coros. Y entonces ahí conocimos a Rosario Carrasco, hermana de Angelita. Y la semana siguiente me invitó a su casa.
Y ahí conocimos a los Carrasco, Angelita Carrasco y esas personas que tenían su nombre ganado. Bueno, después Angelita, Cheo y yo cantábamos a trío en algunos restaurantes.
Y bueno, pertenecí al coro de la UASD. Hice 2 años de Ingeniería Civil, pero yo lo que quería era cantar. Y con esa cuestión de la lucha universitaria por el presupuesto de medio millón que reclamaba, era complicado y entonces me fui a la UNPHU e hice dos años de administración de empresa.
Pero también salí de esa universidad y me fui al Coro Nacional. Y luego al Coro Municipal. Ahí se eligieron 20 coristas, los mejores 20 coristas del país. Y a mí me eligieron.
Sí. Era cuando Manolín Jiménez era síndico. Sí, sí.
Yo recuerdo que ganaba 52 pesos. Y le pagaba a Ivonne Aza para que me diera clases de canto, 20 pesos. Duré 4 años con ella. Pero también yo fui cantante en ese tiempo. Cantaba con Danny de León, en el Embassy.
Después fui de Los Chompi, que era un grupo de 5 músicos. Y Después… Yo picoteaba con la guitarra como trovador. Aprendimos el espectáculo con una guitarra que le regaló a Cheo Zorrilla su hermano José.
Porque los grupos musicales con los que yo cantaba eran pequeños. Entonces, yo para rellenar… Me daban muchos coros en orquestas mayores.
Fernando, ¿cómo comenzase a escribir?
FA: Un día Cheo me dijo: Fernando, tú debes escribir algo para llevar a un festival. Duré un mes y pico escribiendo. Entonces le digo, Cheo, ¿qué título le pongo? Le puso “Para Amarte”.
La primera noche, la canción quedó entre las primeras. Pero el jurado era muy tímido con las puntuaciones.
Al día siguiente quedé eliminado, porque el jurado estaba espléndido esa noche. Pero la canción la grabó, inclusive… Javi Yarur.
Así empecé a escribir canciones. Y ya tú sabes. Después de eso… cantaba en pequeñas agrupaciones.
La gente te conoce más por tu éxito como compositor…
FA: Con el tiempo me dediqué a escribir y mis canciones gustaron muchísimo para la época. Lope Balaguer se fijó mucho en mis canciones. Bueno, grabó 8. En su 45 aniversario grabó y me decía: “Es con Usted que voy”. Grabó la primera y después grabó como 7 más. Y bueno, tenía una carpeta, pero se enfermó.
En otra ocasión, en 1997 fui a un encuentro familiar donde Clarita Rodríguez. Una gran amiga mía, que era esposa de Armando D’Alessandro. Recuerdo que yo fui sin guitarra.
Yo fui… sin guitarra. Porque el carro que yo tenía… Tenía un problemita ahí. Entonces cogí carro público.
Allá… como a los 10 minutos de yo a estar ahí. En donde Clarita, llegó… Marc Anthony, Omar Alfaro. el compositor.
Carmen, su esposa. Y los músicos, Carmen trabajaba con la Sony.
Dice Omar Alfaro… ¿No hay una guitarra por ahí? Le preguntó a Clarita y ella dice que no.
Entonces llamé a Cheo. Cheo vivía por ahí mismo, en Naco. Y Cheo fue con la guitarra.
Y entonces me piden que cante algunas canciones. Yo canté varias inéditas, pero a Carmen se le ocurre decirle a Marc Antony que me pidiera una canción que ella ya conocía y es así que canto “No me conoces”, un tema que se hizo famoso a nivel mundial y que lo interpretan más de 40 cantantes en el mundo.
Entonces Marc Anthony se enamora de la canción y ellos ya tenían una producción para grabar y Alfaro le dice saca cualquiera y pon esa.
Entonces, cuando canté “Sucede”. Carmen Alfano, la esposa de Omar dice : Saca otra y mete esa.
Le expliqué que ese tema estaba ya grabado por la disquera TH y ella dijo que no importaba, que iba a negociar con ellos con contrato 50 y 50%.
-Te voy a dar un avance de 15 mil dólares, por el tema “Sucede”, me dijo.
“Y por no me conoces” nada más me dieron 100 dólares.
Me dieron nomás 100 dólares de anticipo. Y por acá me dieron 15 mil.
¿Cómo te fue con Mar Anthony?
FA: A la semana… En el Madison Square Garden lo entrevistaron. Y le preguntaron ¿qué traía de nuevo? Y él dijo: Conocí en Santo Domingo a una persona que ha cambiado mi vida. Se llama Fernando Arias y por casualidad quien lo entrevistó es la hija de una amiga mía. Era un periódico en inglés y en español también. Entonces ellas me enviaron la copia. Y yo la tengo en mi casa.
Después, en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, aquí en la Capital, yo lo fui a ver como parte del público y él dijo: Acá está una canción de alguien que ha cambiado mi vida. Se trata de Fernando Arias, con su tema “No me conoces”. Todavía no he encontrado a nadie que no le guste esa canción increíble… Increíble…
Pero cuando él vino a la Fortaleza Ozama, César Suárez me llamó. Me dijo: Marc quiere verte. Y fui. Me dijo: “Yo quiero encargarme de toda tu música” Pero no ha sido así, porque no es lo mismo cuando tu entregas una canción a un artista famoso personalmente, que cuando se la pasas a un asistente que tu no sabe qué rumbo coge.
¿Cómo te sientes a esta altura de tu vida?
Bueno… De lo que yo he hecho, de mi trabajo, mi creación, me siento satisfecho. Pero no me siento satisfecho del comportamiento de los intérpretes dominicanos, de las orquestas y los solistas que solo quieren vivir de fusilar canciones extranjeras, habiendo tantos temas buenos que nunca han sido grabados. Solo quieren trabajar con adaptaciones, teniendo el país tan buenos compositores.
Y debo mencionar aquí de nuevo a nuestro Cheo Zorrilla, que cuando Danny Rivera supo de su talento se convirtió en su tabla de salvación.
Fíjate que ahora mismo aquí no hay un cantante internacional. Ahora mismo no hay ni una orquesta, ni un compositor, ni un arreglista. Porque cuando tú adaptas tú coges parte del arreglo, de la canción que tú has adaptado… Entonces, no hay un arreglista desarrollado.
¿Qué tú haces ahora?
FA: Sigo escribiendo y tengo en carpeta más de 300 canciones. Pero también trabajo en la rama de los seguros automovilísticos o de viviendas, en ese mundo.
Bueno, finalmente Fernando… ¿Qué tú piensas hacer de aquí en adelante?
FA: Yo quiero, en 2026, grabar tres o cuatro canciones, inclusive canciones un poco jocosas, que he compuesto en canes y cherchas de amigos y familias, pero que traen mucho humor. Ya las escucharás
