jueves , 23 septiembre 2021

No por mucho madrugar…

Tomás Aquino Méndez

Soy partidario de que a los jóvenes se les tienen que dar oportunidades, participación en todo el accionar de la vida laboral, empresarial, política, educativa. Soy de opinión que a las mujeres hay que reconocerles su espacio ganado.

Pero tengo la convicción de que a ninguno de los dos se les tiene que conceder nada, por jóvenes, ni por mujer. Cada ciudadano debe tener lo que se ha ganado. Como dice el término bíblico, la salvación es individual.

Hay jóvenes que, con una edad menor de 35 años carecen de ideas, agilidad, capacidad y planes desarrollistas, aunque tengan una profesión, que no tienen razonamientos lógicos, que no visualizan ningún futuro ni para ellos ni para el país; jóvenes que solo están centrados en el inmediatismo y en la banalidad. Conozco jóvenes a los que les han puesto una empresa próspera en sus manos y la han llevado a la quiebra, y mujeres que les han asignado cuotas políticas, que no han hecho más que adornar la posición.

Otros, por el contrario, que se han ganado con esfuerzo sus posiciones y han descollado con esplendor.

Es decir, son ciudadanos que, aunque les asignen posiciones por CUOTAS, hacen muy poco. Demuestran no merecerlas. Por tanto creo que cada uno, joven, mujer o envejeciente tiene que ganarse el lugar que cree merecer.

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