En primer día de la sesión de la OEA, países condenan al gobierno de Nicolás Maduro

oeaSANTO DOMINGO. La situación de Venezuela centró ayer los debates de la 48va. Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), donde la mayoría de los países cuestionó al gobierno de Nicolás Maduro y abogó por una solución a la crisis humanitaria.

Durante la asamblea el Mike Pompeo, secretario de Estado de los Estados Unidos, solicitó la suspensión de Venezuela de ese organismo, por considerar que sería un mensaje poderoso para Nicolás Maduro. Llamó a los estados miembros a actuar en consecuencia.

De inmediato, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, recordó que esa nación había solicitado su salida el pasado año, a ejecutarse en abril del 2019 y que cuentan los días para retirarse.

Aseguró que nadie tiene derecho a cuestionar a Venezuela, y recordó la intervención de que fue objeto la República Dominicana en 1965 por parte de los Estados Unidos, con el respaldo de la OEA.

“Ahora quieren hacer lo mismo con Venezuela”, también argumentando crisis humanitaria.

Apuntó que es mucho descaro venir a la OEA a hablar de Venezuela, e insistió que los pueblos eligen los presidentes y no los países y los organismos internacionales.

Argentina, Brasil y Perú, a través de sus cancilleres, plantearon su preocupación por el rumbo de Venezuela.

Aloysio Nunes, de Brasil sostiene que esa reunión debe emanar un mensaje claro de rechazo al autoritarismo y Perú dijo que se mantendrá vigilante hasta que se restablezca el orden democrático y se atienda la crisis humanitaria.

Jorge Faurie, de Argentina externó su preocupación por que cada día aumenta la crisis en esa nación suramericana y pidió a la clase política mantenerse unida para defender la democracia venezolana.

Luis Videgaray, de México manifestó que ofrecen respeto y amistad, y que seguirá haciendo sus mejores esfuerzos diplomáticos para promover el restablecimiento de la democracia, abogando siempre por una solución pacífica.

Al tomar un turno la canciller de Canadá, Chrystia Freeland, precisó que existen suficientes elementos para creer que en Venezuela se han cometido crímenes de lesa humanidad.

Planteó que es fundamental que la OEA actué y refirió que se debe mantener la presión sobre el gobierno de Venezuela.

También se pronunció en contra de la crisis de Venezuela, la canciller de Costa Rica, Epsy Campbell, indicó que su país no puede reconocer el resultado del proceso electoral que recién se realizó en Venezuela, “cuando arrastra, desde antes de su convocatoria, graves vicios de legitimidad”.

A cada uno de los países, Arreaza, respondió apegado a su derecho a réplica, y manifestando que Venezuela es un país libre, “no somos una colonia de Estados Unidos ni de Canadá, respondió”.

Culpó a los Estados Unidos de las manifestaciones violentas que se registran en su país, así como de la crisis económica que los afecta.

Al dejar abierta la asamblea, Luis Almagro, secretario general de la OEA, proclamó que “ningún opresor puede garantizar libertad y dignidad, sólo en democracia el individuo tiene, ejerce y reclama sus derechos, existen garantías de justicia”. “Debemos tener un continente libre de dictaduras”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *